1. Antecedentes.
Hace unos meses me encontré un grabador DVD Sony RDR-HX925 graciosamente depositado -que no tirado- al lado de unos contenedores de basura. Eran las cuatro de la tarde y no era cuestión dejarlo allí abandonado, así que no dudé un segundo en repatriarlo. Si aún funcionaba compraría un mando a distancia universal y pasaría a formar equipo con la TV, y si no... lo desguazaría para aprovechar el disco duro interno: 250 GB "por la patilla" no se desprecian sin intentarlo.
2. Pruebas.
Las pruebas del grabador fueron inciertas. El aparato funcionaba y respondía al accionamiento de los botones, pero al no tener el mando a distancia, poco podía hacer. Tras conseguir uno, así como las instrucciones de manejo del modelo Sony RDR-HX925 en internet, el comportamiento del equipo era muy lento y errático. Quizás precisara de un mando original Sony, pero al final decidí no invertir más dinero y pasar al plan B: lo desmontaría para intentar aprovechar por lo menos el disco duro interno.
3. Desmontando.
Tras retirar varios tornillos y la tapa superior, el aparato descubrió todos sus secretos. Ahí estaban el DVD, el disco duro, la fuente de alimentación de ambos, la "placa madre" y las placas que gestionan la programación, el mando a distancia, los visualizadores, etc.
Decidí aprovechar la propia fuente de alimentación para mi invento, pues facilitaría enormemente el trabajo. Pero me encontré el primer problema: El disco duro tenía un conector interno SATA, que no se puede conectar directamente a un portátil. Habría que conseguir un adaptador.
Antes de iniciar la búsqueda del adaptador SATA-USB, comprobé que el disco duro funcionaba con la fuente de alimentación después de haberlo extraído de su bancada. Todo iba aparentemente bien. No sabía si sus circuitos lógicos trabajaban correctamente pero podía apreciar el giro de los discos por la vibración y el leve ruido que emiten al girar. Más tarde me llevaría una sorpresa.
4. La búsqueda del adaptador.
En realidad, esta etapa fue tan sencilla como hacer unos cuantos clics con el ratón. Busqué información de conectores, intenté averiguar si alguien lo había hecho antes y había algo publicado, por ejemplo, en la web de Instructables. Seguro que alguien ya lo inventó, pero aunque la info que vi fue interesante, no era justo lo que buscaba (aunque sí hay un doc sobre...¡abrir cerraduras con el motor de un disco duro!). El caso es que con las pistas que obtuve me fui a eBay y allí lo tenían, escandalosamente fácil de conseguir. El adaptador en cuestión es éste: "USB 2.0 to IDE sata S-ATA/3.5/2.5 Adapter Cable Q440". Previo pago de 3,5 euros, gastos de envío incluidos, en unos 12 días lo recibí vía aérea. Quizás lo podría haber conseguido en una tienda de electrónica, pero ni tenía prisa en que me llegara, ni tendría tanta gracia obtenerlo así. Además, estoy seguro que sería varias veces más caro.
El adaptador era el adecuado, sin embargo ahora llegó la sorpresa: Conectando la fuente de alimentación ya extraída al disco duro, el disco no giraba. ¿Qué ha pasado? Quizás se haya averiado el disco duro o la fuente, o quizás la placa madre le dé algún tipo de orden a la fuente para que funcione...
5. Indagando el fallo.
En esos momentos no tenía a mano ni un polímetro. Lo único que se me ocurrió fue conectarlo y esperar unos minutos, a ver si la fuente se calentaba. Si fuera así, el fallo quizás estuviera en el disco duro, pero si la fuente no se calienta, o bien se ha escogorciado o sino la placa madre reenvía una señal que activa la salida de alimentación al disco duro.
Tras unos minutos de espera, desconecté todo y empecé a toquetear. Nada, todo frío. En esos instantes el impulso le lleva a uno a meter los deditos donde no debe. La consecuencia fue la descarga de dos condensadores en una mano, sensación poco placentera y nada recomendable que me duraría unas cuantas horas. A partir de ese momento decidí acudir a métodos más seguros y aplicarme el dicho de que "gato escaldado, del agua fría huye".
Afortunadamente no había tirado el resto del grabador. Recuperada la placa madre, comprobé que si la conectaba a la fuente, el disco giraba y si retiraba el conector se detenía. ¡Bingo! Ahora "sólo" me quedaba averiguar qué pin o pines del conector entre placa y fuente daban la señal de OK para que la fuente trabajara, y luego tendría que noquearlos, si podía. Pero, ¿cómo hacerlo si no tengo los planos de las tripas? (También podía usar el disco con la placa madre "colgando ad eternum", pero esa solución no era muy elegante)
La fuente de alimentación aún montada dentro del aparato
6. La respuesta está en Internet.En una primera sesión de búsqueda, no encontré nada provechoso. Alguien dijo un día que todo está en internet, sólo hay que saber buscarlo. Al día siguiente se me ocurrieron algunos patrones de búsqueda interesantes y ¡qué sorpresa!: Encontré los planos completos con diagramas de bloques, conexionado, planos detallados, señales... TODO. (En este caso, están en Scribd)
7. Estudiando planos y esquemas.
Aquí tuve que poner en juego toda mi pericia electrónica. Estudié los diagramas de bloques, anotando los nombres de las señales del conector. Apunté los valores que mostraba cuando trabajaba y cuando no lo hacía. Busqué a qué circuito integrado iban cada una de ellas... y saqué conclusiones. A continuación hice una prueba: con una fuente de alimentación externa, forcé un voltaje en uno de los pines y comprobé que todo funcionaba. Pero esa solución tampoco era buena porque, además de precisar de un elemento externo, la conexión no era segura. El conector no era de tipo macho-hembra exactamente sino como una especie de puente en el que es muy fácil cortocircuitar varios pines y tener una "sesión de fuegos artificiales". Volví a repasar todos los planos y di con la solución.
8. La solución final.
Una vez que la descubres suena ridícula. La fuente de alimentación tiene un circuito integrado que regula el voltaje de salida. Ese chip solo tiene 4 patas: la entrada, la salida, la referencia de tierra (GND) y el pin que le "da permiso" de funcionamiento o no. Si se pone a tierra, no trabaja. En nuestro caso tiene una microrresistencia, R506, conectada a tierra. Si no recibe señal a través de otro camino, el chip bloquea su salida pues R506 pone ese pin a GND. La solución era bien fácil: Quitar la microrresistencia R506. Me costó varios minutos encontrarla con una lupa y eso que la placa indicaba los nombres de cada componente. Era tan pequeña, que solamente podía "extirparla" con un pequeño golpe con la punta de un destornillador fino. Aquí no puedes andar con medias tintas. No podía fallar. Si erraba me podría cargar una pista y perderlo todo o complicarme la vida estúpidamente. Así que hice varios ensayos en las placas secundarias del aparato que ya no necesitaba. Ahora sí, arrancarla fue muy sencillo.
9. Ahora a probarlo.
Y funciona, giran los discos a todo trapo y el Mac reconoce el disco duro. Rebautizado como "Dagobah", promete dar muchas alegrías a su dueño.

10. Manualidades.
Por último quedaba la parte del mobiliario. Una caja reciclada de Empiñonados Calidad Suprema (sic) sirvió para albergar la fuente de alimentación y el adaptador, además de darle un porte y una gracia... únicas. El disco duro descansa sobre el techo de la caja, amarrado con sus tornillos originales. Las patas de la caja eran unos tornillos de cabeza grande y hexagonal y punta plana, reciclados de una mesa de despacho. Unas tablillas para embellecerlo, unas chapitas perforadas, tornillitos, también reciclados, para cerrar la caja y listo. Se pueden ver los detalles en todas las fotos anexas.
11. Conclusión.Si no hubiera sido divertido esta especie de CSI, no habría escrito esto para compartirlo. Si miramos el número de horas empleado, lo mejor es comprarlo en una tienda y listo. Pero la cara de satisfacción que se te queda cuando funciona... me temo que ahora miraré más hacia los contenedores, por si me encuentro otro.












2 comentarios:
Buen negocio, Mario. Los contenedores pueden dar grandes sorpresas. ¡ Y que haya gente que le dé corte recoger algo que a otro no le sirve...! ¡Imaginación al poder!
Gracias Compañeiro!
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